Hemos mencionado bastante a este coche en varias entradas de este blog debido a la enorme importancia que tiene en la historia de la marca, sobre todo si tenemos en cuenta que nunca llegó a competir. Por lo que, aprovechando que por fin he conseguido la miniatura y, nada más y nada menos, que en la propia Stuttgart, es hora de contar la vida y milagros de este más que interesante Porsche.
Pero, como siempre, vayamos por el principio de la historia. Nos acercamos a finales de los años 90 y la mano de hierro de Peter Wiedeking dominaba en Stuttgart desde su llegada a la presidencia en 1993.
Poco amante de la competición, redujo a la mínima expresión el presupuesto destinado a competir mientras ponía patas arriba toda la empresa. Pero en 1998 se iba a celebrar el 50.º aniversario de la marca y el 996 y el Boxster comenzaban a hacer caja, lo que permitió alguna licencia para que se preparara un coche con opciones de ganar en Le Mans.
Y los chicos del Werk 1 no fallaron con el GT1 98
Por lo que, totalmente en secreto, Norbert Singer y su equipo comenzaron a trabajar en el nuevo prototipo, al que denominaron 9R3. Esta numeración correspondía al 9, por el que empiezan todos los coches de Porsche; la R, porque era un coche de carreras («Renn»); y el 3, porque era el tercer proyecto consecutivo sobre la misma base.
El 9R1 fue el GT1 y el 9R2 fue un diseño que convertía al GT1 en una barqueta que no llegó a materializarse. Pero, como ya tenía número, el nuevo prototipo se denominó 9R3.
El encargado del desarrollo del chasis fue Wiet Huidekoper.
Inicialmente, como hemos comentado, se pensó todavía en estirar el bóxer de seis cilindros, pero la magia de Hans Mezger ya no daba para más… ¿o sí?
El último motor "grande" que había diseñado Hans fue un V12 para la aventura que Porsche tuvo con Arrows a principios de los años 90 en la Fórmula 1.
El motor 3512 tenía una cilindrada de 3.5 y rondaba los 700 cv en 1992.
Una de las unidades de este coche, como pudisteis ver en la entrada anterior, está expuesta en Montecarlo, en el Museo de Automóviles del Príncipe Alberto de Mónaco, y cuenta con aberturas para ver precisamente el V12 de Porsche.
Este motor fue un fracaso principalmente por su elevado peso. Para la siguiente temporada, uno de los jóvenes "cardiólogos" del equipo de Mezger, Herbert Ampferer, al que vemos en la actualidad en la trastienda del Museo de Stuttgart, metió en el quirófano al V12 y lo convirtió en un V10.
Pero Arrows rescindió el contrato con Porsche y el motor no llegó a probarse. La nueva reglamentación de Le Mans permitía motores atmosféricos de hasta 5,5 litros y decidieron apostar por preparar esta versión y montarla en el 9R3.
Esto retrasó considerablemente el proyecto y el nuevo objetivo fue debutar en las 24 Horas del año 2000. De ahí que el proyecto pasara a denominarse internamente LMP2000.
Y así es como quedó el motor.
Y acoplado en el nuevo chasis.
Fue el primer Porsche en tener levas en el volante, que no un cambio automático en el volante ya que la primera vez que Porsche probó el PDK en el volante lo hizo en plan Tiptronic en 1984 en un 956.
Y una vez todo ensamblado, el 2 de noviembre de 1999 salió a la pista de pruebas de Weissach.
Su primer piloto fue Bob Wollek.
Por cierto os suena de algo el coche?
Ya sabéis casi nada es nuevo en Porsche.
El 936.
Al día siguiente fue Alan McNish quien rodó con el coche.
El único chasis montado era un auténtico prototipo y apenas rodó 78 km pero tanto Wollek como McNish se bajaron muy convencidos del potencial del coche, pero el proyecto dejó de ser un secreto.
Tras comprobar que todo funcionaba, el tercer día de pruebas serviría para hacer tandas largas y comprobar la resistencia y la fiabilidad. Pero el coche no salió a pista.
La noticia del coche había llegado al «ogro» y este canceló de inmediato el programa. El coche desapareció de la noche a la mañana. De hecho, durante años Porsche negó su existencia.
Pero ¿por qué cancelarlo si el coche era muy prometedor y el trabajo ya estaba en su fase final?
Pues aquí existen dos versiones y ninguna es oficial porque, como he dicho, Porsche negó la existencia del vehículo.
Internamente parece ser que Wiedeking quería emplear todos los recursos, tanto económicos como humanos, en el nuevo proyecto que tenía entre manos y que también se había llevado bastante en secreto. Apenas unos meses antes habían comenzado los test en las pistas de Bassella y el coche también se había visto rodar en Nürburgring.
Un costoso proyecto denominado "Colorado" que vería la luz en 2002.
Pero esta razón de peso no fue exactamente la que mandó a las catacumbas al prototipo. Supuestamente, la verdadera causa fue una llamada de Ferdinand Piëch a su "empleado" Wiedeking.
Ferdinand Piëch alcanzó la presidencia del Grupo Volkswagen, al igual que Peter en Porsche, en 1993. A finales de los años 90, Audi llevaba trabajando e invirtiendo mucho dinero en un proyecto para competir en Le Mans con un modelo «diésel» derivado de los famosos motores TDI del grupo.
Y cuando se enteró de que sus primos podían estropearle el invento, Piëch cogió el teléfono y llamó a Peter.
Peter necesitaba todo el apoyo del Grupo para su «Colorado» y el resultado de esa llamada fue la cancelación del LMP2000 y dejar totalmente vía libre para que Audi ganara 13 veces Le Mans en los años siguientes.
Pero volvamos al coche, como hemos dicho el coche se desmanteló de inmediato pero no fue su final, el trabajo que habían realizado sobre todo con el V10 no cayó en vano ya que Singer soltó una frase del tipo "que lastima de motor podríamos probarlo en un coche de calle" y esta no pasó desapercibida.
El resultado fue la creación del mejor Porsche de la historia.
https://misporschesaescala.blogspot.com/2025/11/porsche-carrera-gt-2000.html
Pero la cosa no acaba aquí. Como hemos dicho, el coche se guardó tal y como estaba y se ocultó en lo más profundo de las catacumbas de Stuttgart.
El otro motor que se había preparado fue el que usaron para el prototipo del Carrera GT, pero el LMP2000 se guardó tal y como estaba tras rodar McNish con él el segundo día en Weissach.
Durante años se negó su existencia, en plan «Expediente X», pero el proyecto siempre quedó muy grabado en el seno del departamento de competición.
En 2018, durante el Festival de Goodwood y celebrando el 70.º aniversario de Porsche, el LMP2000 resurgió por sorpresa de las catacumbas.
Y apareció junto a su antecesor pero el coche no rodó ni se movió.
De regreso, el coche ya no se volvió a ocultar y se guardó en la trastienda del Museo, donde era admirado por todo el que por allí pasaba.
Como Timo Bernhard, que en 1999 contaba con 18 años y acababa de firmar su contrato como piloto júnior de Porsche tras destacar en la Copa Porsche. Estuvo presente en los test del LMP2000 y quedó fascinado, pensando en que algún día lo pilotaría.
El caso es que, el año pasado, para celebrar lo que hubiera sido el 25.º aniversario de su debut en Le Mans si no lo hubieran desterrado, los chicos del Museo decidieron que volviera a rodar.25 años después Herbert Ampferer, Allan McNish y Norbert Singer volvían a ver el coche sobre el circuito de Weissach.
El equipo del Museo lo bajó de la estantería y comenzó un proceso de restauración del coche que no se había tocado desde aquel miércoles 3 de noviembre de 1999 que duraría 14 meses.
Arrancarlo fue lo más complicado ya que tuvieron que recuperar ordenadores con casi 30 años, lógicamente le tuvieron que cambiar unas cuantas cosas y le pusieron una centralita de uno de los actuales Fórmula E.
Para que Allan McNish lo volviera a sacar a la pista.
Esta vez su otro piloto no pudo conducirlo Bob Wollek falleció un par de años después de haberlo testeado en Weissach el 16 de marzo del 2001 en un accidente pero no en competición, fue embestido por un coche en los alrededores de Sebring mientras iba en bicicleta preparándose para disputar la mítica prueba.
Pero su lugar lo ocupó aquel joven de 18 años que vio a Wollek rodar con el majestuoso LMP2000 negro, Timo Bernhard al que vemos con dos de los miembros del equipo original del proyecto pudo cumplir aquel sueño de juventud.
El coche se puede ver en el Museo de Stuttgart, cuando no está de bolos, que es lo que me ha pasado a mí este verano y no he podido verlo en persona. Tiene guasa que después de desaparecer durante 25 años, aparezca por fin y justo cuando voy a verlo… ¡vuelva a desaparecer!
Pero donde si que estaba era en la tienda del Museo ya que Porsche para conmemorar el evento ha realizado una edición exclusiva con la miniatura que lógicamente me traje para que este si que este permanentemente en mi museo.
Y con esto ahora si que llegamos al final de la historia del único Singer al que no le dejaron ganar en Le Mans.
Y como despedida un video de Porsche en el que sus cuatro protagonistas nos hablan del coche.
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